Yo sólo estaba obedeciendo órdenes.

Se lo repetía y se lo repetía cuando lo atraparon, cuando se lo llevaron detenido, cuando su bien amada lo veía entre los barrotes, llorosa de piedad y de incredulidad. Se tapó la cabeza con la media cobija sucia que encontró, se volvió hacia la pared y se durmió. Sin el respeto y honor, le… Lire la suite Yo sólo estaba obedeciendo órdenes.

Desvinculación

La calle es un mar de voces sin rostro,y ruidos de procedencia incierta,que bien pudieran ser danzas de monstruospara quienes deambulamos a tientasentre la asaz ceguera de los otrosque creen mirar con sus miradas tuertas. Oigo al pasar batallas intramuros,un proceloso aullido de patrullas,el trajinar urbano y sus apuros,altavoces migrantes que farfullanapologías a sueldo, de… Lire la suite Desvinculación

Fue en un sueño que vi

En un sueño tropecécon esos gemelos jugandoa ser cachorros sin mando,“libres de lazos”, pensé.Y una a una repasémis intrépidas vaganciascon sus distintas fraganciasde inocencia y travesura,flores de simple hermosurade casi cualquier infancia.Desperté y no fui conscientede haber sido visitadopor los Gemelos Sagrados,aunque de modo inocentepensé que era simplementela anunciación del arribode un par de nietos… Lire la suite Fue en un sueño que vi

Los Tlachic en la Olimpiada – Segunda Parte

El “Club 20 24“, había instalado una “fanzone” en la Arena de Lutecia -antiguo teatro galo-romano- ofreciendo gratuitamente retransmisiones de las competencias en pantalla gigante, más espectáculos artísticos y deportivos. Al enterarse de ello, Jandre y Pepelú quisieron visitarla  para ver las pruebas de surf que se llevaban a cabo en el pequeño pueblo de… Lire la suite Los Tlachic en la Olimpiada – Segunda Parte

Los Tlachic en la Olimpiada –   Primera Parte

Como muchos otros mexicanos, Jandre y Pepelú Tlachic se interesaban por seguir los acontecimientos deportivos mundiales, al grado de que le pidieron a sus padres, Don Tomás y Doña Rufina que los llevasen a la Olimpiada del 2024 en París —Para qué quieren ir tan lejos: siendo estatuas de piedra, ustedes nomás pueden ver en… Lire la suite Los Tlachic en la Olimpiada – Primera Parte